Prevención de los trastornos de la alimentación

Aunque no hay una manera segura de prevenir los trastornos alimentarios, algunos pasos pueden ayudar a prevenir un trastorno alimenticio en sus seres queridos:

  • Contar con la ayuda del médico de su hijo. Los médicos pueden estar en una buena posición para identificar los primeros indicadores de un trastorno de la alimentación y prevenir el desarrollo de la enfermedad en toda regla. Pueden preguntar a los niños preguntas sobre sus hábitos de alimentación y la satisfacción con su apariencia durante las citas médicas de rutina, por ejemplo. Estas visitas deben incluir el control de índice de masa corporal y peso percentiles, que usted y el médico de su hijo puede alertar a cualquier cambio significativo.
  • Fomentar hábitos de alimentación saludable y evitar las dietas cerca de sus hijos. hábitos alimenticios de la familia también pueden influir en los niños desarrollan relaciones con los alimentos. Comer comidas juntos le da la oportunidad de enseñar a los niños acerca de los peligros de la dieta, y fomentar la alimentación saludable.
  • Mantenga un ojo en el uso del ordenador. Debido a que hay numerosos sitios web que promueven la anorexia (comúnmente llamados sitios “pro-ana”) como una opción de estilo de vida en lugar de un trastorno de la alimentación, es importante vigilar el uso del ordenador de su hijo. Usted puede hacer esto al mantener el ordenador en un lugar común en la casa, o mediante la comprobación periódica de la página la historia de la computadora para ver qué sitios ha visitado su hijo.
  • Cultivar y reforzar una imagen corporal saludable en sus hijos, cualquiera que sea su forma o tamaño. Hable con los niños acerca de su propia imagen y la oferta de garantías de que las formas del cuerpo pueden variar. No critique a su propio cuerpo en frente de sus hijos. Anime a sus propios hijos o familiares a abstenerse de bromear sobre otros niños o adultos que tienen sobrepeso o que tienen un marco de gran cuerpo. Estos mensajes de aceptación y respeto pueden ayudar a construir la autoestima y la capacidad de recuperación saludable que llevará a los niños a través de los períodos turbulentos de la adolescencia.
  • Llegar si sospecha problemas. Además, si usted nota un miembro de la familia oa un amigo con una baja autoestima, una dieta severa, comer en exceso frecuente, el acaparamiento de alimentos o la insatisfacción con la apariencia, considere la posibilidad de hablar con él o ella acerca de estos temas. Aunque puede que no sea capaz de prevenir un trastorno alimentario de desarrollo, alcanzando con compasión puede animarlo a buscar tratamiento.