Diagnóstico del trastorno afectivo estacional

Para ayudar a diagnosticar el trastorno afectivo estacional, su médico o proveedor de salud mental van a hacer una evaluación a fondo, que por lo general incluye:

  • Preguntas detalladas. Su médico o proveedor de salud mental le preguntará acerca de su estado de ánimo y los cambios estacionales en sus pensamientos y comportamiento. Él o ella también puede hacer preguntas sobre su sueño y los patrones de alimentación, relaciones, trabajo, u otras preguntas acerca de su vida. Se le puede pedir a responder a las preguntas en un cuestionario psicológico.
  • Examen físico. Su médico o proveedor de salud mental pueden hacer un examen físico para comprobar que no existen problemas físicos subyacentes que podrían estar vinculados a la depresión.
  • Pruebas médicas. No hay prueba médica para el trastorno afectivo estacional, pero si el médico sospecha una condición física puede estar causando o empeorando su depresión, usted puede necesitar pruebas de sangre u otras pruebas para descartar un problema subyacente.

El trastorno afectivo estacional es considerada un subtipo de depresión o trastorno bipolar. Incluso con una evaluación a fondo, a veces puede ser difícil para su médico o proveedor de salud mental para diagnosticar el trastorno afectivo estacional, ya otros tipos de depresión u otros trastornos de salud mental pueden causar síntomas similares.

Para ser diagnosticado con el trastorno afectivo estacional, debe cumplir con los criterios enunciados en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM). Este manual ha sido publicado por la Asociación Americana de Psiquiatría y es utilizado por los profesionales de salud mental para diagnosticar enfermedades mentales y por las compañías de seguros de reembolso para el tratamiento.

Los siguientes criterios deben cumplirse para que un diagnóstico de trastorno afectivo estacional:

  • Usted ha experimentado la depresión y otros síntomas durante al menos dos años consecutivos, en la misma temporada cada año.
  • Los períodos de depresión han sido seguidos por períodos sin depresión.
  • No hay otras explicaciones para los cambios en su humor o comportamiento.