Tocofobia: miedo a la gestación y el parto

La tocofobia es el miedo irracional de la gestación y el parto. Es normal que algunas mujeres, especialmente las madres primerizas, tener cierta ansiedad acerca de convertirse en una madre.

Una persona que sufre de tocofobia, sin embargo, tiene un miedo tan intenso que la condición afecta su vida cotidiana. Algunas mujeres con esta condición a evitan el sexo y las relaciones íntimas porque están tan abrumados por el temor de quedar embarazada.

Causas

Una persona puede sufrir de tocofobia para una variedad de razones. Algunas mujeres pueden tener un miedo de ser una mala madre. Otras pueden tener miedo de enfermarse o herido durante el embarazo o el proceso del parto.

Las víctimas de violación también pueden desarrollar tocofobia como resultado del trauma de haber sido asaltado sexualmente. Una mujer que ya tiene un hijo y tenía un embarazo o el parto en bruto puede desarrollar un verdadero temor de pasar por el proceso de nuevo para tener más hijos.

Tratamiento

Los tratamientos están disponibles para ayudar a las mujeres a superar tocofobia. Si no se trata, este trastorno puede tener un impacto negativo sobre el matrimonio de una mujer o vida amorosa y niños actuales.

La psicoterapia es una forma de tratar este trastorno. Un terapeuta puede ayudar al paciente a llegar a la base de lo que está causando este miedo irracional. Una vez que un profesional psicológica establece la base del miedo del paciente, es más fácil que encontrar otras formas de tratamiento que serán más eficaces.

Algunas mujeres con tocofobia pueden responder bien a la técnica de la exposición. Cuando un terapeuta utiliza este método de tratamiento, las fotos de las mujeres embarazadas, las botellas de bebé y otras cosas asociadas con el embarazo se introducen lentamente al paciente. A medida que el paciente reacciona a cada nuevo tema, el terapeuta puede enseñarle las habilidades de afrontamiento del paciente para superar los diferentes elementos de su miedo.

Los medicamentos ansiolíticos son otra opción a la que algunos pacientes responden tocofobia. Algunos pacientes pueden responder bien a los sedantes como diazepam, mientras que otros encuentran alivio en el uso de antidepresivos como la fluoxetina. Ciertos pacientes pueden ser puestos en dosis de ambos tipos de medicamentos.

Es importante que las mujeres que creen que están sufriendo de tocofobia a buscar ayuda. Algunas mujeres pueden sentir vergüenza de presentarse y hablar de estos síntomas, ya que pueden sentir que nadie lo va a entender. Encontrar un buen terapeuta o psicólogo que tenga experiencia trabajando con fobia pacientes puede cambiar la vida de una mujer con esta condición. Las mujeres también deben buscar el apoyo entre iguales mediante la búsqueda de sitios web en línea y los grupos en los que pueden interactuar con otras mujeres que padecen la misma fobia.