Pirofobia: miedo al fuego

La pirofobia es un miedo abrumador e irracional de los incendios y de las llamas. La persona pirofóbica puede estar tan gravemente afectado por esta fobia, que pueden ser intensamente temerosa alrededor de chimeneas, hogueras, barbacoas o fuegos artificiales.

El término pirofobia deriva de la palabra griega pur, que significa “fuego” y phobos, que significa “miedo”.

Causas

Como es el caso con todas las fobias, la persona para hacer frente a pirofobia ha sido traumatizado en algún momento de su vida. A partir de entonces, esa experiencia traumática se asocia automáticamente con el fuego o las llamas.

Tal vez, como un niño, esta persona fue repetida e intensamente advirtió de los peligros de incendio. Tal vez la persona comenzó accidentalmente un incendio que causó daño o como resultado lesiones graves. Tal vez esta persona tiene conocimiento personal de otra persona experimentando un incendio que fue catastróficamente destructiva.

Cualquiera que sea la causa que la persona puede experimentar ansiedad y agitación emocional que es totalmente perjudicial para su capacidad de funcionar.

Síntomas

Los síntomas de la pirofobia son individuales y pueden variar de persona a persona. Algunas personas, cuando se enfrentan a su miedo al fuego, pueden sentirse incómodos, tener náuseas y empezar a sudar. Otras personas están tan severamente comprometida por esta fobia, que pueden experimentar ansiedad paralizante y / o ataques de pánico.

Otros síntomas de pirofobia pueden incluir:

  • Sentidos intensificados
  • Dificultad para respirar
  • Sensación de mareo
  • Tensión muscular
  • Hiperventilación
  • Entumecimiento
  • Palpitaciones del corazón
  • Boca seca
  • Temblor
  • Sentirse fuera de control
  • Sentirse atrapado y sin poder escapar
  • Sensación abrumadora de desastres anticipados

Diagnóstico

La gran mayoría de los casos de pirofobia son auto-diagnosticada. El individuo se da cuenta de que su miedo al fuego es irracional y está comprometiendo seriamente su capacidad de funcionar sobre una base diaria.

La persona pirofóbica puede entonces hablar de su fobia con el médico de atención primaria. Raramente el diagnóstico médico de la pirofobia basado en la discusión inicial con el paciente. Más habitualmente, después de descartar cualquier causa física para la fobia, el médico derivará a la persona a un profesional de salud mental para la evaluación y la evaluación más completa.

Tratamiento

Cuando el miedo al fuego y las llamas se vuelve tan intensa como para interrumpir la capacidad de un individuo para funcionar, hay un número de diferentes maneras de tratar Pirofobia.

Estos métodos de tratamiento pueden incluir:

  • Terapia de exposición.
  • Hipnoterapia.
  • Una referencia del médico de atención primaria a un terapeuta que se especialice en el tratamiento de las fobias.
  • Terapia cognitivo-conductual o terapia de desensibilización.
  • Tradicional terapia de “hablar”, que enseñará a la persona a reconocer y hacer frente a su fobia.
  • Técnicas de auto-ayuda, como la relajación muscular progresiva.
  • Grupos de apoyo con otras personas que hacen frente a esta fobia específica.
  • Técnicas de relajación como la respiración profunda o visualización.
  • En casos extremos de pirofobia, medicamentos contra la ansiedad pueden ser prescritos.

La pirofobia es un miedo intenso e irracional de fuego y de las llamas. A veces, que el miedo puede llegar a ser tan agobiante como para detener por completo la capacidad de un individuo para funcionar. Descontrolada, la pirofobia puede convertirse en una condición debilitante que interfiere con la vida personal de un individuo, su vida social y de las responsabilidades del trabajo. Si no se trata, la pirofobia puede afectar todos los aspectos de la vida de una persona.