Pediofobia: miedo a las muñecas

© Garrett Coakley. Scary baby is staring at meAlgunas personas tienen fobia a las muñecas

La pediofobia es el miedo intenso e irracional a las muñecas. Las personas pediofóbicas pueden temer muñecas con rasgos exagerados o reales.

Algunas personas también experimentan miedo a maniquíes y marionetas, otras temen tipos específicos de éstas, como muñecas de porcelana, y los casos más severos temen todo tipo de muñecas.

La palabra pediofobia proviene del griego paidion (niño) y phobos (fobia o miedo).

Síntomas

Los síntomas de la pediofobia varían según la persona.

Algunas, al enfrentarse al miedo a las muñecas pueden sudar, sentirse incómodas o tener náuseas. En el extremo opuesto, otras personas están tan comprometidas con esta fobia que pueden experimentar ansiedad paralizante y ataques de pánico.

Otros síntomas comunes de pediofobia incluyen:

  • boca seca
  • sentidos intensificados
  • dificultad para respirar
  • sensación de mareo
  • tensión muscular
  • hiperventilación
  • temblor
  • latido rápido
  • sentimiento de estar fuera de control
  • sentimiento de estar atrapado y sin poder escapar
  • sentimiento intenso de desastre inminente

Causas

Como en todas las fobias, las personas afectadas por pediofobia pueden haber experimentado un trauma en algún momento de su vida. Esta experiencia traumática se ha luego asociado subconscientemente con las muñecas, creando un temor hacia éstas.

Tal vez la persona pediofóbica recibió una muñeca que la asustó. O quizás simplemente odiaba las muñecas y, con el tiempo, esto se convirtió en una fobia.

Por supuesto, las películas de terror, las cuales suelen mostrar fetichismos hacia muñecas (pues muestran muñecas que dan miedo, o simplemente porque algún malo se maquilla como una) hacen muy poco para disminuir la respuesta fóbica en estos individuos, y por lo general contribuyen a alimentarla.

Cualquiera que sea la causa, la persona afectada, al hacerle frente a la pediofobia puede experimentar ansiedad y agitación emocional, la cual puede ser totalmente perjudicial para su conducta e impedirle llevar una vida normal.

Diagnóstico

La gran mayoría de los casos de pediofobia son auto-diagnosticados. El individuo se da cuenta de que el miedo a las muñecas es irracional y está comprometiendo seriamente su conducta y vida social.

Una persona pediofóbica puede discutir su fobia con su médico de cabeceara o atención primaria. Esto no creará un diagnóstico personalizado, pero ayudará al médico a descartar causas médicas para la fobia.

Si el médico no encuentra razones físicas para el miedo, derivará al paciente a un profesional de salud mental o terapeuta para ayudarlo a obtener un diagnóstico personalizado.

Tratamiento

Cuando el miedo en las muñecas es tan intenso que impide que el afectado lleve a cabo una vida normal, éste busca atención psicológica. Existen un gran número de maneras de tratar pediofobia.

Entre estos tratamientos disponibles, resaltan:

  • tradicional terapia de “hablar”, que enseñará al afectado a reconocer y controlar su fobia
  • hipnoterapia
  • terapia de exposición
  • técnicas de auto-ayuda, como la relajación muscular progresiva
  • grupos de apoyo con otras personas que están lidiando con esta fobia específica
  • terapia cognitivo-conductual o terapia de desensibilización
  • técnicas de relajación como la respiración profunda y la visualización
  • en casos graves de pediofobia, medicamentos contra la ansiedad

Como sabemos, la pediofobia es un miedo intenso e irracional a las muñecas. En algunos casos, este puede llegar a ser tan abrumador que detiene por completo la capacidad de un individuo para llevar a cabo una vida normal.

En los casos más graves, si no es tratada, puede poner en riesgo su vida personal y social, del mismo modo que sus relaciones profesionales. Si no se trata, esta fobia podría llegar a tener un impacto devastador e irreparable en el afectado.