Monofobia: miedo a estar solo

La monofobia o autofobia es un miedo anormal a estar solo. Mientras todo el mundo se siente solo a veces, alguien con monofobia experimenta ansiedad extrema cuando se queda sola, y la condición puede ser socialmente incapacitante y extremadamente frustrante.

Causas

Esta condición es causada por un trastorno de ansiedad, y puede manifestarse en combinación con otros síntomas de trastornos relacionados con la ansiedad. Un monofóbico puede experimentar ataques de pánico extremos cuando se quedan solos, por ejemplo, pero él o ella no puede ser capaz de identificar inmediatamente la causa de los ataques de pánico. Una persona con esta condición podría reconocer que él o ella se siente incómoda cuando se le deja solo, por ejemplo, pero la persona puede no ser capaz de entender que la causa principal de sus ataques de pánico y angustia implica estar solo.

Además de tener miedo de estar solo, alguien que es monofóbico también puede experimentar estrés o pánico en situaciones desconocidas. Algunos monofóbicos tienen miedo de estar lejos de las personas o lugares, asociando a estas personas y situaciones con la seguridad y la familiaridad. Esto puede ser un problema para los socios que quieran viajar o pasar el tiempo con otros de una capacidad social, y puede ser muy frustrante para los cuidadores.

Tratamiento

Una variedad de técnicas de terapia de comportamiento puede ser utilizado para tratar monofobia, incluyendo terapia de conversación y la hipnosis. Las personas que sufren de esta condición también a veces se benefician de grupos de apoyo, donde puedan encontrarse personas de ideas afines y aprender sobre las técnicas para la gestión de su monofobia.

Debido a que esta condición puede ser entrelazado con otros síntomas relacionados con un trastorno de ansiedad, que puede tomar tiempo y paciencia para desenredar monofobia y abordar la causa raíz. Los pacientes pueden necesitar probar varios enfoques de tratamiento y terapeutas para encontrar un tratamiento que funcione para ellos.

La monofobia suele ser diagnosticada por un psicólogo o un psiquiatra, que también pueden hablar sobre los enfoques de tratamiento con el paciente. Es importante para abordar el trastorno de ansiedad que está en la raíz de la monofobia, para asegurar que el paciente no desarrolla otro síndrome causado por el trastorno de ansiedad.

Para los amigos y familiares del monofóbico, puede ser útil recordar que las personas con trastornos de ansiedad suelen ser incapaces de controlar sus síntomas, y que para algunas personas, una profunda vergüenza rodea los ataques de pánico y otras reacciones de estrés. Como resultado de ello, es importante ser solidario, no importa lo frustrante que puede ser.