Mnemofobia: miedo a los recuerdos

La mnemofobia es el miedo a los recuerdos, a menudo excesivo e irracional.

Las personas que sufren mnemofobia temen tener recuerdos en general, o pueden temer ciertos malos recuerdos únicamente.

Otras personas con mnemofobia pueden temer perder sus recuerdos, y este tipo de fobia se cree que es común en los pacientes con Alzheimer y personas con alto riesgo de contraer Alzheimer.

Al igual que otras fobias, la mnemofobia puede surgir súbitamente después de un evento traumático, o puede desarrollarse más lentamente con el tiempo.

Síntomas

Cuando las personas que sufren de mnemofobia se enfrentan a sus recuerdos, o a la perspectiva de perderlos, pueden sufrir síntomas como ansiedad intensa o incluso sentimientos de pánico.

Los síntomas físicos de esta fobia pueden incluir:

  • respiración rápida
  • ritmo cardíaco irregular
  • aumento de la transpiración
  • sequedad de boca
  • náuseas
  • temblores
  • dificultad para respirar

Causas

Una fobia, por lo general, se produce cuando una persona desarrolla un intenso miedo irracional hacia algo.

Por lo general, el objeto del miedo es algo que la mayoría de la gente no considera peligroso, como perros, puentes o espacios abiertos.

Muchas fobias, como la aracnofobia (miedo a las arañas), son bastante comunes. La mayoría de las fobias no requieren tratamiento siempre y cuando la persona afectada pueda evitar situaciones de miedo sin disminuir su calidad de vida.

La mayoría de las fobias se originan después de un solo trauma psicológico en la vida del afectado. Por ejemplo, una persona mordida gravemente por un perro puede desarrollar posteriormente una fobia a éstos y esta fobia puede convertirse en un miedo intenso a los perros, incluso a los más amistosos.

En algunos casos, sin embargo, se puede desarrollar mnemofobia debido a la tensión. Algunos pacientes han reportado el desarrollo de un miedo a tener recuerdos durante períodos particularmente estresantes de su vida.

En muchos casos, la mnemofobia no aparece repentinamente del modo que debería hacerlo tras un trauma psicológico particularmente dañino; se desarrolla lentamente, auto alimentándose, encontrando más y más motivos para asociar consecuencias negativas con el acto de tener recuerdos.

En los casos en que la mnemofobia aparece de forma gradual, los psicólogos a menudo no pueden identificar una razón singular para el trastorno.

Los pacientes de Alzheimer se consideran especialmente vulnerables a mnemofobia.

El estrés de ser diagnosticado con esta condición (Alzheimer) y aprender a controlarla puede contribuir al desarrollo de este tipo de fobia en dichos pacientes.

La propia naturaleza de la enfermedad de Alzheimer también puede ser un factor contribuyente fuerte. Los pacientes de Alzheimer pueden ser particularmente vulnerables a desarrollar miedo a perder los recuerdos, ya que la pérdida de memoria extrema a menudo se produce en etapas avanzadas de la enfermedad.

Tratamiento

Los psicólogos tratan generalmente ésta y otras fobias con terapia de respuesta a la exposición (también conocida como terapia de desensibilización): los pacientes son alentados a enfrentar el objeto de temor, enfrentarse a sus miedos.

Esto se hace para educar al paciente a controlar el miedo y las reacciones, con el fin de entender que los recuerdos no son algo tan peligroso como éste puede creer.