Hafefobia: miedo a ser tocado

© Satish Krishnamurthy. Mind it!La hafefobia es el miedo a ser tocado

La hafefobia es el miedo intenso e irracional a ser tocado o a entrar en contacto físico con otras personas, independientemente de quienes sean.

Al igual que otros tipos de fobias, es un trastorno psicológico que se manifiesta a través de una serie de respuestas fisiológicas. Es un trastorno relativamente raro y poco común, aunque puede ser excepcionalmente debilitante para quien lo sufre, debido a la naturaleza del miedo. Puede originarse por estímulos irracionales o debido a un trauma que pueda haber experimentado una persona.

Síntomas

La hafefobia se manifiesta como un miedo intenso o pánico a ser tocado, es decir, miedo al contacto físico. Esto sucede independientemente de la persona con la que el afectado entra en contacto. Alguien puede ser incapaz de abrazar a sus propios padres o cónyuges sin tener que lidiar con sentimientos intensos de miedo o ansiedad causados por la interacción física. La persona puede retroceder involuntariamente para evitar contacto físico (acción refleja).

El temor causado por hafefobia puede manifestarse de forma física en la persona afectada con uno o varios de los siguientes síntomas:

  • Transpiración y malestar
  • Respiración rápida
  • Fuertes latidos del corazón
  • Sequedad en la boca
  • Pánico
  • Temblores
  • Hiperventilación

Causas

Una de las principales causas de hafefobia es haber experimentado un incidente traumático, como violencia física o abuso sexual. 1 Muchas personas jóvenes que son abusadas sexualmente presentarán síntomas de hafefobia y retrocederán con sentimientos de pánico o repugnancia al ser tocadas o ser agarradas por cualquier persona.

Este trastorno también puede ser causado por un temor puramente irracional sin base en hechos de la vida de la persona, actuando como una lucha o huida en respuesta a un estímulo apropiado. En muchas personas, es solamente una respuesta al contacto físico con alguien desconocido con el propósito de conservar el espacio privado y mantener una sensación de seguridad personal.

Esta desconfianza o protección involuntaria, sin embargo, es típicamente relajada  alrededor de amigos y familiares; por contra, alguien que sufre de hafefobia no es capaz de controlar esta respuesta en ningún entorno.

Tratamiento

La hafefobia suele tratarse como otras fobias a través de las terapias conductuales y cognitivas, que consisten en hallar los motivos de la fobia y combatirlos. La terapia cognitiva se utiliza a menudo para tratar de determinar el origen de este miedo, sobre todo cuando hay una causa real, tales como abuso sexual o violencia física.

La terapia de comportamiento también suele utilizarse para ayudar a una persona a aprender a controlar su comportamiento y aprender a responder adecuadamente a los estímulos externos.

Véase también

Referencias

  1. Michel Dorais (2002). Don’t Tell: The Sexual Abuse of Boys. McGill-Queen’s Press — MQUP. p. 84. ISBN 0773522611.