Genofobia: miedo al sexo

La genofobia, también conocida como coitofobia, es el miedo irracional al sexo o a las relaciones sexuales. Se debe entender que genofobia es usa repulsión grave a la idea de sexo o cualquier comportamiento sexual.

Síntomas

Las personas afectadas no desarrollan una preocupación, sino una ansiedad extrema al respecto. Esta condición puede hacer la vida muy difícil, especialmente para aquellas personas en relaciones sentimentales, pues las relaciones requieren un cierto nivel de interacción sexual.

Cuando se discuten o se intentan los actos sexuales, puede inducirse un estado de pánico. Los síntomas de pánico pueden incluir:

  • Ataques de pánico
  • Respiración rápida
  • Pulso acelerado
  • Sudoración
  • Sequedad de boca
  • Dolor de estómago
  • Incapacidad para completar cualquier acto de la relación sexual

Muchas veces las personas con genofobia recurrirán a la asexualidad, una total falta de contacto sexual, para evitar la posibilidad de un encuentro sexual. Si una persona con coitofobia decide cortar todo contacto sexual, como resultado de su miedo, pueden desarrollar depresión.

Causas

Existen una serie de razones por las que se puede desarrollar genofobia, aunque en algunos casos se genera sin ninguna razón específica.

Experiencias traumáticas

Es evidente que algunas de las principales causas de genofobia pueden ser originadas por algún asalto sexual o antecedente de abuso sexual. 1

Cuando la introducción al comportamiento sexual es violenta o manipuladora en vez de agradable y progresiva, pueden verse comprometidos los futuros intentos de relaciones sexuales, debido al miedo a que sea desagradable o no placentero, pues la persona teme que no sea mutuamente deseado.

Disfunciones sexuales

En algunos casos, sin embargo, la causa es médica en vez de postraumática:

  • Impotencia. Los hombres que han sufrido frecuentes episodios de disfunción eréctil pueden desarrollar miedo a cualquier contacto sexual en forma de miedo al fracaso.
  • Dispareunia. Las mujeres con condiciones médicas que hacen que el sexo sea doloroso podrían empezar a temer el coito.

Miedo a las enfermedades

En el mundo moderno, las relaciones sexuales conllevan el riesgo de numerosas enfermedades, incluyendo el VIH. La mayoría de las personas son capaces de superar este riesgo, utilizando precauciones tales como condones, monogamia, y pruebas de ETS para llevar el riesgo a un nivel aceptable.

Si sufre de nosofobia, hipocondría, misofobia u otra enfermedad relacionada, es posible que sienta que el sexo es peligroso y no vale la pena tener incluso una pequeña posibilidad de infección.

Otras causas

En ocasiones no existe una causa conocida, pues el desarrollo de la fobia podría haberse originado durante la infancia, a veces debido a material visual sexual gráfico en la televisión, en los libros o en las películas.

Tratamiento

Al igual que con cualquier fobia, hay métodos para ayudar a tratarla. Estos métodos pueden incluir una combinación de terapia y medicación. Lo que la gente debe ser consciente respecto a esta condición es que no debe avergonzarse. La genofobia es un miedo como cualquier otra fobia, y aunque puede resultar difícil admitirlo o pedir ayuda, el tratamiento con terapia y, posiblemente, los medicamentos pueden ayudar a resolver la situación.

Psicoterapia

La gente afectada, en general, debe buscar terapeutas que a la vez son psiquiatras, psicólogos, consejeros licenciados o trabajadores sociales clínicos con licencia.

Consultar especialistas médicos es también una buena idea para descartar posibles causas físicas que podrían causar la condición. Por ejemplo, si una mujer experimenta dolor durante el coito, lo que resulta en miedo al sexo, debe recibir un examen ginecológico completo para determinar si el causante de la fobia es originado por alguno de los síntomas físicos.

Medicamentos

Muchos de los medicamentos que podrían ser utilizados para tratar la ansiedad asociada con genofobia tienen que ser prescritos con precaución, y un psiquiatra puede ser el mejor recurso para este asunto. Un número de medicamentos antidepresivos y contra la ansiedad causan una reducción de la libido como efecto secundario.

Por ese motivo los médicos procuran administrar medicamentos de tratamiento de pánico o depresión que no disminuyan el deseo sexual o la satisfacción sexual.

Trabajar con terapeutas y psiquiatras, quienes se rigen estrictamente por las leyes de privacidad es sin duda la mejor opción, pues el paciente no necesita preocuparse de que cualquier aspecto de su condición será compartido con otros.

Si la genofobia es un síntoma de otro problema, como la disfunción eréctil o baja autoestima, entonces el tratamiento de estas condiciones por lo general le ayudará a aliviar las inseguridades sexuales. Si la persona está en una relación con alguien, entonces la terapia de pareja se puede recomendar también.

Véase también

Referencias

  1. “Abuso sexual de menores”. MedlinePlus. U.S. National Library of Medicine. Consultado el 4 de enero de 2015.