Fagofobia: miedo a tragar

© Thierry AbellanHombre con miedo a tragar

La fagofobia es el miedo a tragar o atragantarse. Provoca ansiedad aguda en los pacientes cuando están comiendo o tomando medicamentos orales.

Los expertos afirman que el número de personas con fagofobia es mucho mayor que el diagnosticado. Muchas personas son reacias a hablar de esta fobia debido a la vergüenza, y éstas se sorprenden luego al descubrir que la fagofobia es relativamente común.

A menudo, los signos de fagofobia se malinterpretan, diagnosticándola erróneamente como un trastorno de la alimentación.

Síntomas

Las víctimas de fagofobia experimentan dificultades al comer, y frecuentemente se niegan a comer, especialmente en público.

Dependiendo de la gravedad e intensidad de la fobia, los pacientes podrían mostrar signos típicos de ansiedad al comer, incluyendo:

  • Frecuencia cardíaca rápida
  • Respiración rápida
  • Sudoración
  • Sequedad en la boca
  • Náuseas

En casos graves podría incluso causar vómito. Las personas fagofóbicas son propensas a tener bajo peso y desnutrición. En los casos más graves la persona come sólo alimentos blandos y líquidos. 1

Cuándo consultar a un médico

Se recomienda consultar con un profesional a cualquier persona que considere su fobia como algo severo. Los temores como la fagofobia pueden ser diagnosticados, tratados y, en algunos casos, curados. Sin un diagnóstico adecuado, sin embargo, el tratamiento no puede comenzar, y si lo hace es muy probable que la condición no mejore.

Causas

Familiares, amigos e incluso los enfermos podrían atribuir la fobia a un trastorno alimenticio. Muchas personas confunden el miedo a tragar con trastornos de la alimentación como la anorexia nerviosa. En los casos de fagofobia, la desnutrición es consecuencia de tener miedo a comer.

A veces, el temor proviene de un incidente traumático. Las víctimas pueden haber experimentado un caso de asfixia o vómito, cuyo recuerdo ha alimentado el temor hasta convertirse en la fobia actual.

Muchos de estos eventos provienen de traumas de la infancia, pues éstos son los recuerdos que persisten con más claridad, aunque también puede ser originado por traumas adultos. En la mayoría de los casos, el afectado teme la repetición del incidente.

Las personas más ansiosas por naturaleza son más vulnerables a fobias como esta. El miedo a tragar puede también ser el resultado de abuso infantil o intimidación. La alimentación forzada o ansiedad e insistencia de los padres sobre temas de alimentación puede contribuir a que la fobia crezca.

Tratamiento

Las personas que sufren estos síntomas u otros similares deben consultar con un profesional médico que identifique y diagnostique correctamente su condición y les dé los mejores consejos para tratarlos.

La terapia física, terapia psicológica y la medicación pueden ser usadas ​​para tratar la fagofobia.

Pequeñas ayudas también pueden ser beneficiosas. Como ejemplo, se puede usar agua para facilitar la ingesta de alimentos. Con esta pequeña ayuda, el individuo puede experimentar niveles reducidos de ansiedad y será capaz de comer sin incidentes.

Algunas personas con fagofobia han conseguido, con técnicas de respiración, concienciación reducir su ansiedad a niveles manejables durante las comidas.

Véase también

Referencias

  1. Çiyiltepe, M; Türkbay, T (2006). “Phagophobia: A case report”. The Turkish Journal of Pediatrics 48 (1): 80–4. PMID: 16562793.