Escopofobia: miedo a ser observado

La escopofobia es el miedo a ser observado. La palabra proviene de skopeō (mirar, examinar) y phobos (miedo, fobia).

También conocida como oftalmolofobia, esta fobia es tratable a través de técnicas psicológicas.

Esta fobia puede ser una enfermedad psiquiátrica grave (comparable en importancia con la esquizofrenia) o simplemente puede ser debido a una intensa timidez.

Síntomas

Las personas que se ruborizan o se ponen tensas cuando otras personas las miran sufren de esta condición. La ansiedad social o timidez describen los síntomas, pero hay otros términos más familiares en el lenguaje cotidiano.

Los síntomas son diversos, pudiendo o no ser evidentes por otras personas.

La persona afectada puede experimentar sentimientos desagradables, como miedo o pánico, los cuales pueden causar síntomas físicos tales como:

  • temblores
  • rubor facial
  • balbuceo
  • tensión muscular

El problema suele aparecer al ser observados fijamente, y la reacción de miedo no es siempre presente. Cuando una fobia social no siempre causa miedo o estrés, la fobia suele desaparecer por sí sola.

Situaciones cotidianas o situaciones particularmente estresantes (tales como hablar en público) puede activar los síntomas de escopofobia.

La fobia social, la cual es una forma leve de escopofobia, afecta un gran porcentaje de personas, especialmente adolescentes. Muchas personas crecen con esta timidez paralizante, el miedo al fracaso y la vergüenza creada por dicha timidez.

Terapeutas en el campo de la psicología y psiquiatras son los dos únicos sectores que utilizan el término escopofobia en su trabajo.

Para los psiquiatras, la presencia de una intensa ansiedad social y respuestas sociales anormales pueden ser respuesta a un síntoma de otra fobia. Por ejemplo, la esquizofrenia puede tener la escopofobia como síntoma (la esquizofrenia es una enfermedad psiquiátrica grave).

Para los psicólogos y otros profesionales en el mismo campo de la psicología (como los hipnoterapeutas, terapeutas que utilizan hipnosis) también la reconocen como una condición en sí: no la consideran un síntoma de otra enfermedad, sino que consideran la escopofobia una enfermedad que puede ser tratada directamente.

Tratamiento

Las personas muy tímidas pueden ser capaces de desarrollar una actitud más relajada a ser observadas a través de terapias psicológicas.

Los tratamientos disponibles incluyen la terapia cognitiva de conducta (aprender cómo reaccionar en diferentes situaciones) y tratamientos que exponen al paciente a situaciones que él o ella evitaría pues considera estresantes (terapia de desensibilización).

Otra opción, a corto plazo, es utilizar medicamentos contra la ansiedad o el estrés.