Erotofobia: miedo a la sexualidad

La erotofobia se conoce como el miedo al sexo o miedo a la sexualidad humana, aunque puede significar otras cosas diferentes dependiendo del contexto en el que se emplee.

El término erotofobia proviene de eros, el dios griego del amor sexual, y phobos, miedo.

La erotofobia también puede referirse a una actitud psicológica más general en cuanto al sexo y la sexualidad humana, tanto en términos de aceptación como de tolerancia.

El término es a menudo parte de una balanza de brazos con respecto al modo que tiene la gente de ver la sexualidad humana.

En un extremo de la balanza están las personas que se describirían como erotofóbicas. Pueden ser intolerantes con las representaciones de la sexualidad, y muy probablemente no hablen de sexo abiertamente o libremente, y se sienten incómodas al hablar de educación sexual y métodos anticonceptivos.

En el otro extremo de la balanza se encuentran los erotófilos que están abiertos al sexo y la sexualidad, a las representaciones de sexo y a hablar abiertamente sobre el sexo, educación sexual y el uso de anticonceptivos.

Síntomas

La erotofobia se utiliza a menudo en un contexto psicológico con uno de los dos significados algo diferentes.
Cuando se utiliza de una manera muy precisa para referirse a una condición psicológica específica, se utiliza como sinónimo de un miedo intenso y con frecuencia irracional del sexo y la sexualidad.

Las personas que sufren de erotofobia, cuando se enfrentan a situaciones o imágenes de sexo, a menudo experimentan intensos sentimientos de miedo y pánico en conjunción con respuestas físicas tales como:

  • respiración agitada
  • rápidos latidos del corazón
  • aumento de transpiración

Causas

Este miedo puede ser puramente irracional, aunque a veces puede ser el resultado de presenciar actos sexuales violentos o puede haberse generado por haber sido víctima de un abuso sexual.