Ergofobia: miedo al lugar de trabajo

La ergofobia es un miedo al trabajo, al lugar de trabajo o a las cosas que ocurren en éste. Por lo general, las personas con ergofobia son conscientes de su condición.

Esta ansiedad se manifiesta a menudo en síntomas físicos reales. Entre estos se encuentran:

  • sudoración profusa
  • taquicardia
  • respiración rápida
  • temblor general
  • sequedad de boca
  • ataques de pánico

Los casos graves de ergofobia debilitan a las personas afectadas hasta el punto de hacer casi imposible completar cualquier tipo de trabajo o tarea.

Causas

Del mismo modo que los otros tipos de fobia, la ergofobia puede remontarse a un incidente o trauma en la infancia de esta persona.

Perder un trabajo o ser burlado por trabajos anteriores podrían ser un par de motivos por los cuales estas personas desarrollan ergofobia. Existen muchas causas que pueden crear un trauma, pudiendo estas no producirse en el lugar de trabajo.

Una persona que ha tenido experiencias muy negativas haciendo presentaciones en la escuela puede desarrollar miedo a exponer presentaciones en el trabajo o participar en debates. Del mismo modo, las experiencias pasadas de no poder cumplir los plazos de entrega (en trabajos anteriores, universidad o escuela) podría causar los síntomas físicos de este miedo en el presente.

Aunque la ergofobia se considera un miedo irracional, hay elementos que pueden alimentarla. La incapacidad para realizar ciertas actividades del trabajo en el nivel de competencia requerido o esperado y que pueda poner en riesgo el puesto de trabajo es una de las causas principales que alimentan la fobia.

Por estos motivos, es muy importante que la gente reconozca este trastorno y obtenga un diagnóstico para ello, y por consiguiente un tratamiento adecuado y efectivo.

Tratamiento

Una persona ergofóbica es capaz de auto diagnosticarse, aunque igualmente debe compartir su “miedo al trabajo” con un psicólogo profesional o psiquiatra, asesor o asistente social.

Así comienza el proceso de tratamiento, el cual tiene diversas vías efectivas para aliviar la condición. Las personas afectadas pueden tomar medicamentos contra la ansiedad, y también beneficiarse de varios tipos de terapia. Las más comunes son:

De estas tres, las dos últimas suelen ser consideradas las más eficaces.

Algunas ciudades ofrecen también terapia de grupo para aquellas personas que sufren esta condición.

Con tiempo y trabajo, muchas de las personas afectadas son capaces de recuperarse total o parcialmente y mejorar sus condiciones de trabajo con menos pánico y mucha más confianza y autoestima.

Dado que el trabajo es a menudo una necesidad, se considera muy importante tratar la ergofobia para suavizarla. Para ello, obtener un diagnóstico profesional personalizado es muy importante, pues alerta a los empleadores de la condición de sus trabajadores, al igual que su intención de mejorarse a toda costa.