Brontofobia: miedo a los truenos

© Mathias KrumbholzTrueno cerca de Pritzerbe

La brontofobia es una fobia, brevemente descrita como miedo a relámpagos y truenos, en algunos casos miedo extremo.

Este tipo de fobia es a menudo presente (aunque con síntomas muy leves) en niños pequeños y animales, pero en los humanos desaparece a medida que el niño entra en la adolescencia.

Sin embargo, hay casos en que los adultos desarrollan brontofobia, a menudo hasta el punto de inhibir su capacidad de participar, durante tormentas severas, en tareas simples como:

  • ir de compras
  • leer
  • trabajar
  • actividades cerca una ventana

Síntomas

Si bien muchas personas consideran la brontofobia como una fobia benigna, rara vez una persona afectada por la brontofobia lo ve así.

Cuando los relámpagos aparecen en el cielo o el sonido de un trueno lejano llega a los oídos de una persona afectada, la ansiedad empieza a aumentar. En los casos leves, el individuo suele practicar algún tipo de evasión. Esto puede incluir

  • posponer viajar durante la tormenta
  • cerrar ventanas, cortinas y persianas
  • moverse hacia el centro de la casa, lejos de las ventanas

en un intento de aislarse de la tormenta lo más posible.

En los casos más severos, los síntomas pueden incluir el estallido de un ataque de pánico, incluyendo una sensación de perder el control de la salud mental de una o un sentido inminente de muerte.

El brontofóbico también es probable que experimente una sensación de sentirse muy mareado hasta el punto de estar a punto de desmayarse. A menudo, el corazón comienza a palpitar rápidamente, aumentando la sensación de que el afectado está a punto de experimentar algún tipo de dolor extremo.

Causas

Existen una serie de causas que pueden haber causado la brontofobia. Uno de los orígenes evidentes de esta enfermedad es la existencia de un evento traumático en el pasado que haya implicado truenos o rayos.

Por ejemplo, vivir un accidente de tráfico producido durante una tormenta eléctrica puede establecer la semilla para que el paciente reviva el evento traumático cada vez que se forma una tormenta.

Otro ejemplo serían las personas que han sido alcanzadas por un rayo o que tuvieron un ser querido que murió a causa de una tormenta eléctrica; éstas pueden desarrollar una severa aversión a cualquier condición climática que incluya rayos y truenos.

En algunos casos, la fobia también puede desarrollarse como un problema emocional concurrente con otros tipos de fobias, permitiendo con eficacia múltiples condiciones fóbicas que se alimentan unas a otras.

Tratamiento

Diagnosticar la fobia correctamente (mediante un diagnóstico personalizado) y elegir la terapia a seguir es casi siempre una gran parte del proceso de tratamiento.

Dependiendo de la naturaleza y la gravedad de los síntomas, el uso de sedantes o medicamentos contra la ansiedad puede ser utilizado también como parte de la serie de tratamientos en curso.

Del mismo modo que muchas otras fobias, la terapia a menudo tratará de descubrir las experiencias o percepciones subyacentes que pudieron haber contribuido al desarrollo de la brontofobia, con tal de eliminar el poder que tienen sobre el individuo y ayudarlo a desarrollar una nueva percepción mucho más saludable.