Antrofobia: miedo a las flores

La antrofobia es un miedo irracional, abrumador y persistente de las flores. La palabra se deriva a partir de las raíces griegas anthos, “flor”, + phobos, “miedo”.

Síntomas

Los síntomas pueden incluir dificultad para respirar, sequedad de boca, palpitaciones, sudoración y náuseas, y se activan al ver las flores, incluso en fotografías o en la televisión, tocando las flores y, en algunos casos con sólo pensar en las flores. Cualquier tipo de flor, o de partes de una flor como el estambre o pétalos, pueden ser objeto de esta fobia . Las víctimas de antrofobia menudo entienden intelectualmente que no hay peligro en el objeto de su fobia, pero aún no pueden superar su respuesta emocional temeroso.

Al igual que con muchas fobias, los enfermos de antrofobia pueden ser severamente obstaculizados en su vida diaria, no sólo por el terror y la ansiedad que experimentan cuando se activa su estado, sino también por las medidas para evitar los extremos que muchos toman para evitar el objeto de su fobia. Cuando una fobia consiste en un elemento cotidiano como las flores, que habitualmente puede llevar a otros problemas como el aislamiento social y la depresión. El estigma social de este tipo de fobia y el miedo al ridículo, también puede hacer que la gente no quiere hablar acerca de su condición o buscar tratamiento.

Causas

No se entiende completamente lo que causa las fobias como antrofobia. Experiencias traumáticas pasadas se cree que son un factor que contribuye posible, incluso en los casos en que la persona fóbica no es capaz de recordar una experiencia así. En el caso de esta fobia, por ejemplo, el miedo anormal de flores podría haber sido causado por un evento aterrador o desagradable al principio de su vida que de alguna manera involucrado flores o la presencia de flores.

Tratamiento

Los tratamientos pueden incluir medicamentos, técnicas de relajación o diversos tipos de terapia, como la psicoterapia, que implica una comunicación verbal con un terapeuta para tratar la afección, terapia cognitivo-conductual, por lo general se centra en el cambio de hábitos no deseados de forma sistemática, así como patrones de pensamiento no deseados; y terapia de exposición, una forma de terapia de comportamiento que expone a la persona fóbica al objeto de la fobia en un entorno controlado para reducir gradualmente la ansiedad asociada.

Los medicamentos ansiolíticos pueden ser útiles, y las técnicas de relajación como la respiración controlada puede ayudar a aliviar los síntomas.