Alectorofobia: miedo a los pollos

© Martin Abegglen. Happy ChickenAlgunas personas tienen miedo a los pollos

La alectorofobia es un miedo extremo e irracional a los pollos. A veces se trata de un miedo a la contaminación de los pollos sucios. Otras veces, la alectorofobia se refiere a un miedo a ser picoteado o atacado.

La mayoría de las veces el temor aumenta con la proximidad a los pollos y desaparece con la distancia, pero a veces incluso una foto o un vídeo de un pollo puede provocar ansiedad severa.

Por lo general, alectorofobia aplica sólo en los pollos vivos o crudos. Los pollos cocinados por lo general no despiertan el mismo miedo en enfermos de alectorofobia, aunque a veces el miedo a la contaminación impide a la persona afectada al comer pollo. A veces, el miedo también puede propagarse a otros objetos relacionados con los pollos, como plumas de pollo o huevos.

Causas

Algunas personas pueden identificar un evento en particular que provocó la fobia, mientras que otras personas dicen haber sido afectados por el miedo y la ansiedad desde que nació.

A pesar de las demandas ocasionales que la fobia ha persistido desde su nacimiento, este miedo, al igual que otras fobias, no se originó con un evento específico. El propio evento específico puede no ser perceptible en algunos casos, ya que podría ser algo tan simple como una escena de miedo en una película ya olvidada vistos durante la infancia.

A la inversa, el evento puede haber sido intensamente traumática e inolvidable, como un ataque pollo real o severa intoxicación alimentaria por comer pollo.

Síntomas

La alectorofobia, al igual que con otras fobias, puede alterar significativamente la vida de todos los días con síntomas que van desde la ansiedad leve y malestar a la paralización de terror, palpitaciones del corazón, y la hiperventilación.

Los ataques de pánico relacionados con alectorofobia pueden ser socialmente molesta también, porque para los observadores externos, el miedo parece completamente irracional, incluso tonto.

Las víctimas de alectorofobia que tienen frecuentemente pollos, por ejemplo mientras que viven o trabajan en una granja, pueden sentirse incapaces o no están dispuestos a realizar las actividades diarias. Cuando la fobia se vuelve tan severa que interfiere con la vida normal, la ayuda psicológica se debe buscar.

Tratamiento

Para los enfermos con síntomas leves, las técnicas de relajación pueden ser utilizados para ayudar a disolver un poco el miedo y el malestar.

Otro tratamiento para alectorofobia es la terapia de exposición, donde se aumenta gradualmente el tiempo dedicado alrededor pollos para desensibilizar a la persona y les permite tener experiencias no amenazantes, mientras que poco a poco adaptarse a la situación.

La terapia es una opción popular, con el objetivo de ayudar a resolver el miedo al reconocer y aprender a controlarlo. La hipnoterapia y medicamentos para la ansiedad también son opciones a veces. El psicólogo o psiquiatra tratando al individuo pueden recomendar uno o varios de estos métodos para gestionar eficazmente la enfermedad.