Ablutofobia: miedo a bañarse

© Kyle Flood. Waaah!Un bebé que llora durante la hora del baño

La ablutofobia es una fobia que se caracteriza por el miedo a lavarse o bañarse. Es más frecuente en mujeres y niños, aunque potencialmente cualquier persona puede desarrollarla.

Como es de imaginar, la ablutofobia puede tener algunas consecuencias sociales graves, por lo que una persona afectada por ablutofobia se enfrenta a circunstancias sociales difíciles o comprometedoras. Afortunadamente, es bastante rara, y existen una serie de métodos de tratamiento que pueden ser utilizados para hacerle frente.

Síntomas

Las personas con ablutofobia pueden experimentar una variedad de síntomas cuando se encuentran en situaciones que surgen de baño o limpieza. Pueden llegar a sentir, en estos casos:

  • Náuseas
  • Sudoración
  • Temor o ansiedad
  • Debilidad
  • Mareo

Algunos casos extremos pueden provocar ataques de pánico en los que se pueden llegar a experimentar:

  • Falta de aire
  • Presión arterial alta
  • Respiración agitada
  • Frecuencia cardíaca rápida o irregular

Los sentimientos de vergüenza también son comunes, ya que muchas culturas dan alta importancia a la limpieza y aseo personal, y negarse a bañarse puede conllevar ser víctima de burlas o bromas, aumentando aún más la severidad de la fobia.

Signos y síntomas en niños

Muchos niños experimentan ablutofobia leve, la cual se disipa a medida que pierden el miedo a bañarse y adoptan el aseo como rutina.

Sin embargo, en los casos en los que los padres obligan a sus hijos a ciertas costumbres de baño o son severos con ellos, estos niños pueden vincular el baño con infelicidad y opresión, y desarrollar así una forma más grave de ablutofobia.

Causas

Al igual que otras fobias, la ablutofobia se origina en la mente subconsciente como respuesta a un trauma. Una persona que casi se ahoga en la bañera, por ejemplo, podría desarrollar la fobia.

Esta fobia puede originarse también en respuesta a un estímulo traumático indirecto (ver u oír hablar de un trauma de otra persona), como por ejemplo un niño que lee un libro con una escena de baño aterradora. Con el paso del tiempo, la fobia se agrava, ya que el paciente acumula estrés y tensión sobre la idea del baño, ducha o aseo.

Tratamiento

Las personas con ablutofobia pueden obtener ayuda de un psicólogo profesional. Los tratamientos de la ablutofobia pueden usar hipnosis o psicoterapia e involucrar actividades como la desensibilización, en el que el paciente se baña o asea bajo la supervisión de un terapeuta que lo ayuda a lidiar con las emociones intensas.

Algunos pacientes se benefician de drogas psiquiátricas que ayudan a controlar el miedo o temor hasta que adquieren autonomía para superar su miedo a bañarse.

Educar a los niños con baños cómodos, agradables y divertidos puede ayudar a reducir o prevenir la ablutofobia y su aparición.

Véase también